Estudios sobre las Artes Escénicas de Andalucía 2006-2008

Hace varios años, la Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Andalucía –ACTA- se marcó como objetivo prioritario conocer en profundidad la actividad empresarial del sector.

En el año 2000 se realizó un primer estudio que se presentó en el I Congreso del Sector organizado por ACTA en Sevilla, y si ya en esos años el estudio fue pionero por la novedad y por la importancia de los datos que arrojaba, años después y tras otros estudios realizados sobre los datos de los años 2001, 2006, 2007 y 2008, sigue siendo uno de los principales valores que definen a ACTA y un modelo a seguir por otras Asociaciones nacionales que están empezando a entender la importancia y el valor de medir con datos objetivos la actividad que desarrollamos.

En la actualidad ACTA, es una Asociación formada por más de 50 empresas profesionales andaluzas que desarrollan su actividad empresarial no sólo en el ámbito de la comunidad sino que tienen presencia en el ámbito nacional e internacional.

Durante los meses de marzo y abril se recogen los datos del año anterior para, posteriormente, ser explotados por la especialista en estadística Clara Baquero y proceder a su análisis por parte de la directora del proyecto Nines Carrascal (vicepresidenta de ACTA y miembro de Histrión Teatro) y Carlos Gil Company (secretario de ACTA y miembro de Remiendo Teatro).

Análisis del sector de las Artes Escénicas andaluzas durante 2008

Portada Estudio ACTA 2008El principal objetivo del estudio no es otro que mostrar las características más significativas que describen la actividad del empresariado teatral andaluz asociado a ACTA durante el ejercicio 2008 y los modelos de gestión que rigen su actuación. Una de las intenciones más claras del primer estudio que se llevó a cabo en el año 2006 era realizarlo con carácter anual para ir creando una serie y con ella poder analizar más profundamente la evolución de las empresas, los cambios y las tendencias que se dieran en el sector y obtener una imagen más clara y fidedigna de su devenir como sector económico, también llamado últimamente
“industria cultural”.

La primera parte del estudio recoge las tablas estadísticas resultantes de la explotación de los datos obtenidos a través de los cuestionarios enviados a las empresas. El estudio se cierra con un informe concluyente sobre la actividad del sector en el año 2008 y las perspectivas de desarrollo del sector en años venideros.

Descargar Estudio 2006.

Descargar Estudio 2007.

Descargar Estudio 2008.

Estudios 2009-2010.

Estudio 2011.

CONCLUSIONES Estudio año 2008

Si consideramos que el sector cultural, en el cual lógicamente nos encuadramos, es hoy por hoy uno de los sectores más activos del país, la crisis que está actuando sobre la economía y la sociedad españolas afecta también de manera inexorable al sector cultural andaluz y se ve ya reflejada con cierta claridad en el estudio sobre los datos de 2008.

A continuación pasamos a desglosar las conclusiones en 10 puntos:

1. Veníamos observando en años anteriores un moderado dinamismo del empresariado consecuencia principalmente de un importante crecimiento económico y de una acción gubernamental, a los diferentes niveles, sensible y favorable a entender la cultura como motor de desarrollo de los territorios.
En 2008 el mayor número de empresas (40,6%) facturaron por debajo de los 100.000€ (grupo 3), un 34,4% facturaron entre 100.000€ y 200.000€ (grupo 2) y sólo un 25% lo hicieron por encima de los 200.000€ (grupo 1). El resultado de esta división porcentual es una pirámide ancha en su base que se va estrechando a medida que vamos ascendiendo. Respecto a años anteriores se observa una disminución de casi un 5% de las empresas del grupo 1 y un aumento en porcentajes similares del grupo 3.

En 2008 la crisis ya empezó a notarse, produciéndose un estancamiento en el crecimiento global del sector. Se observa una disminución del número de empresas del grupo 1 y un aumento de las empresas del grupo 1 y un aumento de las empresas del grupo 3. Es muy posible que tanto en 2009 como en 2010 esta tendencia se acentúe con más claridad. Lo paradójico de esta situación es que el grupo de empresas que en los últimos tres años aumentaron su facturación hasta incorporarse al grupo 1 serán las que más problemas de desarrollo se encuentren en el futuro. Es muy probable que estas empresas que experimentaron un crecimiento notable no puedan consolidarlo y tengan que aplicar estrategias de redimensionamiento con una más que notable destrucción de empleo. Por otro lado, las empresas del grupo 3 tendrán más posibilidades de subsistencia y crecimiento ya que sus estructuras, aun siendo pequeñas, pueden mostrar más fortaleza en cuanto a capacidad de adaptación a los nuevos escenarios. En líneas generales asistiremos a una cierta involución en el desarrollo sectorial.

2. Las empresas andaluzas de artes escénicas se dedican como principal actividad a la producción de espectáculos y a su comercialización, que sigue suponiendo la principal fuente de ingresos (un 65% de media). No obstante, se observa como paulatinamente las empresas empiezan a diversificar sus fuentes de ingresos. Por un lado esto da una idea de la velocidad que el sector está asumiendo para incorporarse definitivamente al concepto de Industrias Culturales. Esta cuestión, que sin duda empresarialmente es una buena opción, tiene también su reverso. Poco a poco el sector puede alejarse paulatinamente del concepto de “Cultura” en aras de una mejor situación empresarial, poniendo en riesgo el concepto inicial con el que las empresas se crearon. Podría producirse en el medio plazo una especialización de empresas que definitivamente tengan una mayor relación con lo artístico y otras con lo estrictamente empresarial, con lo que habrá que buscar una redefinición del papel de apoyo de la Administración fundamentalmente en el área de Cultura.

3. En general se produce un incremento moderado de la media de facturación en 2008 con respecto a 2007 en un 10,68%. Sin embargo, no es un crecimiento general: varias empresas de los grupos 1 y 2 han disminuido de forma importante su media de facturación, lo que se ha compensado con el incremento de la media en el grupo 3.

Si definitivamente las empresas con productos más baratos son las que mayor crecimiento experimentan y estos productos tienen una relación directa con la capacidad de contratación, asistiremos en el corto plazo a un aumento de la atomización, de por si ya grande, en el sector. Estamos convencidos de que medidas que apoyen las uniones de empresas, y con ello de recursos, podrían paliar en cierta medida esta atomización que observamos como una amenaza sustancial del sector.

4. La búsqueda de otras fuentes de financiación que empiecen a desbloquear el peso de lo público en aras de una mayor presencia de la financiación privada. A partir de los años 80 las administraciones democráticas pusieron en marcha una ambiciosa política de apoyo a la producción y difusión cultural que abarcaba desde las inversiones en infraestructuras hasta las políticas de subvenciones a la producción, así como la puesta en marcha de circuitos escénicos, festivales y muestras. Esta opción que los distintos gobiernos han elegido vino impulsada por un selecto y activo grupo de programadores, productores, críticos y, sobre todo, de políticos que han generado relaciones clientelares y dependientes en un país con escasa cultura de base donde la mayor parte del público sólo se moviliza ante los grandes eventos precedidos de grandes inversiones publicitarias. La realidad teatral de este país se caracteriza por el importante peso de la iniciativa gubernamental, tanto en la programación como en el apoyo a la producción. Probablemente sin la intervención gubernamental la vida escénica andaluza sería muy escasa y eminentemente precaria. Es evidente que la acción de la Administración ha favorecido la multiplicación de la oferta y la viabilidad de determinados proyectos menos “comerciales”. Ahora bien, en el momento actual, las empresas empiezan a sentir la fragilidad del sistema y, aunque la dependencia del sector público sigue siendo muy grande y por lo tanto preocupante, se observa un mayor nivel de estructuración y madurez empresarial en las empresas hacia modelos de gestión más autónoma que superen la supervivencia en exclusiva bajo la protección del estado.

En este sentido, da la impresión de que, si bien la recuperación y construcción de nuevos espacios públicos va en buen camino y velocidad, la puesta en marcha de esos espacios no ha culminado y el desarrollo de los espacios privados camina lento, siendo muy desigual entre las diferentes capitales de provincia y prácticamente inexistente en el ámbito local. No obstante, estamos convencidos que los espacios privados jugarán sin duda un importante papel en el apoyo a la exhibición, siempre y cuando el modelo y la mentalidad de empresas y salas vayan ampliando y mejorando sus modelos de gestión.

5. El modelo tradicional de empresa empieza a estar caduco y se asienta el interés por buscar modelos de gestión basados en la diversificación del riesgo aumentando la capacidad competitiva de las empresas y adoptando estrategias de mercado acordes a la realidad del sector.

Sin embargo, resulta preocupante que por razones de subsistencia el sector escénico andaluz se embarque en un proceso de crecimiento de la parte empresarial que tenga que ver más con el ocio en detrimento de la parte más artística y/o crítica con respecto a la realidad que nos rodea. El reto es poner en marcha productos impecables desde el punto de vista artístico con una notable aceptación de público.

6. Los niveles de producción se mantienen respecto a años anteriores. De nuevo aparece de una manera clarísima la homogeneización de la producción frente a la diferenciación del producto, lo que genera una saturación de propuestas escénicas en base a patrones similares. La producción continúa siendo en su mayor parte de teatro de sala para todos los públicos.

Esta homogeneización de la que hablamos se está produciendo a la baja. Sin duda una fiscalidad específica de nuestro sector junto con una consideración especial de la Seguridad Social haría que los costes empresariales no fueran tan determinantes a la hora de decidir el formato de la producción.

7. Si hace unos años la figura del productor o del distribuidor era prácticamente excepcional, hoy son cada vez más numerosas las empresas que acometen la distribución desde la profesionalidad dejando atrás esa vieja idea de que todo se vende solo. Una vez más nos encontramos con la paradoja de que el nacimiento de nuevas iniciativas profesionales y/o empresariales al amparo de un modelo caduco puede suponer nuevas trabas para un cambio de modelo sectorial.

8. La principal estrategia que las empresas del sector han adoptado para poder competir con éxito en el mercado es la reducción de costes, simplificando sus estructuras empresariales (las empresas que tienen más capacidad de supervivencia son las más pequeñas), bajando los costes de producción y reduciendo sus costes en gira (que se traduce en menos intérpretes por producción y actuando principalmente en mercados cercanos).

El papel de las Administraciones en este sentido debería ser más dinámico y activo, ya que el modelo de contratación y exhibición no contempla actualmente aportar soluciones a la situación de crisis o de agotamiento de antiguos modelos. El sector se encuentra en una situación de incertidumbre que podría ir a peor si no se producen reacciones inmediatas por parte de todos los operadores que lo componemos, tanto públicos como privados.

9. La crisis de ventas que se está produciendo en el mercado cultural ha provocado un efecto dominó: bajada generalizada de las ventas/bajada sustancial de los cachés/aumento de la morosidad y un empobrecimiento progresivo del mercado laboral.

Si no se encuentran elementos reguladores a esta situación y un cambio radical de modelo, puede producirse a medio plazo un resurgir del amateurismo encubierto, lo que supondría un estrepitoso paso atrás, dejando de tener sentido el enorme esfuerzo realizado en los últimos 25 años en aras de la dignificación del sector.

10. El futuro de la actividad teatral en Andalucía se enfrenta a un reto fundamental: la redefinición del papel del sector público y por supuesto la búsqueda de formas de gestión complementarias entre la iniciativa gubernamental y la privada tanto en lo referente a la producción como a la exhibición que permitan un crecimiento ordenado y planificado en el conjunto del sector.

Conclusión final

A la vista de los datos obtenidos durante el año 2008, hubiera resultado muy deseable haber puesto en marcha una mesa de diálogo, compuesta tanto por el sector público como por el privado, en la que discutir, modificar y analizar en mayor profundidad las recomendaciones y conclusiones expuestas en los estudios de los años 2006 y 2007.

Considerando que la Junta de Andalucía ya realizó un Plan Estratégico de la Cultura en Andalucía -PECA- aprobado en la legislatura anterior, y que en él se consideraba un apartado específico para las Artes Escénicas, en virtud del trabajo realizado desde ACTA y de que se ha cumplido casi la mitad del tiempo de validez del mismo (2008-2011) y considerando las variaciones económicas que se están produciendo y que obviamente no pudieron ser consideradas en el momento de su redacción, es el momento de realizar en común un análisis del desarrollo, un diagnóstico de la situación actual y un Plan de Acción a dos años vista que nos permita afrontar el futuro con conocimientos más afinados y objetivos comunes.

Desde ACTA reclamamos la puesta en marcha, sin más dilación, de un espacio de discusión serio y riguroso donde, con la responsabilidad que exigen los momentos actuales, todos los agentes implicados podamos redefinir no sólo un posible cambio de modelo sino el paradigma de funcionamiento. Son necesarias líneas políticas claras que podamos discutir, aceptar o modificar para tratar de ponerlas en marcha inmediatamente. En este sentido, quisiéramos resaltar la responsabilidad asumida por ACTA, que le ha llevado a realizar, un año más, el presente estudio y otras acciones destinadas a cubrir los déficit estructurales del sector. Son necesarios interlocutores a todos los niveles y grandes dosis de generosidad para que, en un trabajo concienzudo, ágil y efectivo, podamos redefinir el “proyecto vital común”, atendiendo al interés de lo general por encima del particular.

Descargar Estudio 2006.

Descargar Estudio 2007.

Descargar Estudio 2008.

Estudios 2009-2010.

Estudio 2011.